lunes, 18 de noviembre de 2019

CRÓNICA I SEMINARIO POLÍTICA TRADICIONALISTA-REINOS DEL SUR




     El pasado día 9 ha tenido lugar en Baeza el I Seminario de Política Tradicionalista - Reinos del Sur. La jornada, netamente académica, se inició, como no podía ser de otra manera, con la Santa Misa tradicional a las 10:00. Un nutrido grupo de fieles baezanos asistieron y encomendaron los frutos del seminario a Cristo Rey.







     Acto seguido, ya en la Agrupación Arciprestal de Cofradías de Baeza, y con la presencia de asistentes procedentes de Almería, Granada, Córdoba, Jaén y una representación de Causa Tradicionalista de Portugal venidos de Lisboa, se iniciaba el seminario con una asistencia superior al medio centenar de participantes. La coordinadora, María Dolores Rodríguez , hacía una presentación que ya adelantaba el carácter de las intervenciones, tras una breve oración dirigida por el Rvdo. Sr. D. Javier Utrilla:

"... recordemos las palabras de Pío XII: «De la forma que se dé a la sociedad, conforme o no a las leyes divinas, depende y deriva el bien o el mal de las almas, es decir, del que los hombres, llamados todos a ser vivificados por la gracia de Cristo, en las terrenas contingencias del curso de la vida, respiren el santo y vivificante hálito de la verdad y de las virtudes morales, o, por el contrario, el microbio morboso y a veces mortífero del error y de la depravación»."

Para ya  plantear: "Por todo ello, el pensamiento tradicional no es sino la oposición a esta revolución, entendida como acción descristianizadora sistemática por medio del influjo de las ideas e instituciones políticas: en definitiva, una contestación cristiana al mundo moderno."







     Se abrió el ciclo de ponentes, a las 11:30, por Roberto Gómez  , presidente de la Asociación Tempus  Fugit, con la ponencia El Syllabus: Magisterio Político, documento de Pío IX que se compone de 80 proposiciones condenadas por la Iglesia. Hizo una introducción de las recogidas en los tres primeros títulos, para después centrarse en la actualidad de las condenas del socialismo, y mostrando los conceptos básicos de Teología Política definiendo sociedad, soberanía, Estado, Ley Natural y Eterna, bien común, sociedades intermedias.







     Tras unos minutos de descanso, D. Javier Utrilla Avellanas, sacerdote de la Hermandad de San Pío X, quien hacía un año había abierto un ciclo formativo con una conferencia sobre Cristo Rey, expuso La encíclica Libertas: futuro, donde desgranó este documento de León XIII mostrando los diferentes tipos de liberalismo y sus respectivas condenas y el absurdo que encierran. Cerró su ponencia encomendando a los seglares la obligada tarea de resistirse a todos aquellos que, de una u otra forma, aparentemente desde la Iglesia o desde otras instancias, intenten destronar a Cristo mediante esta ideología que tan sutil se presenta en nuestros días.

     Ambas intervenciones fueron aplaudidas, causando una grata sorpresa en los asistentes al considerar la novedad de todo aquello que se había tratado, que aun siendo ya un Magisterio con un recorrido en el tiempo, era sin embargo desconocido para la mayoría, como se constató posteriormente. En efecto, en los minutos de descanso entre las ponencias y el almuerzo, y espontáneamente, se realizaron tertulias informales en las que se intercambiaban impresiones tanto con los organizadores como con los ponentes, que mostraban el interés  general sobre los temas tratados, resaltando especialmente la actualidad del seminario y la nueva visión que arrojaba luces e interpretaciones certeras sobre lo que acontece al día de hoy. También muy comentado en esta jornada de la mañana fue  el reto lanzado por D. Javier  Utrilla, llamándonos a la lucha diaria por el tradicionalismo para devolver a Cristo Rey su reinado social. Estas tertulias informales incrementaron los asistentes inscritos al almuerzo, con un claro ánimo, ¡cumplido!, de compartir opiniones.

     Se inició la tarde, a las 16:30, ya con un marcado cariz de concreción, donde la coordinadora, citando a Donoso Cortés y a Elías de Tejada, daba paso a lo que sería, en palabras de una asistente, «bajar al ruedo».







     Se daba paso al presidente del Círculo Tradicionalista de Granada General Carlos Calderón, Rodrigo Bueno , con la ponencia Intelectuales tradicionalistas: actualidad y pensamiento, que abría con una cita de Salvador Morales Marcén, que serviría como pórtico y resumen de su intervención: El Tradicionalismo es la historia, es la tradición, es la fe, es el alma española, y sin alma no viven las naciones ni los individuos. Se desarrolló con un recorrido exhaustivo y conciso por los intelectuales más relevantes, no sin antes recordar la verdadera naturaleza de España y sus constituciones (como el Fuero de Baeza), haciendo presente el Siglo de Oro, el Manifiesto de los Persas, la Regencia de Urgel... así como la prensa carlista, la cual llegó a ser la más leída en su tiempo, como El Siglo Futuro o la revista Cristiandad. Al tiempo que se hacía memoria de personajes como Ramiro de Maeztu o Emilio Ruiz Muñoz o Rafael Gambra, por citar a algunos. Entre los asistentes se asentía ante el reconocimiento de quienes injustamente han sido marginados, en una clara alusión a lo que ya iba siendo un común sentir.







     Finalizada, y tras una larga ovación, se dio paso a Jesús Sosa , que hizo disfrutar en su ponencia Juan Vázquez de Mella: un programa. La introducción de su intervención fue un resumen detallado de los antecedentes históricos en los que enmarcó al personaje, que superó los límites del título, y que sirvió para enlazar el momento histórico vivido con la más candente contemporaneidad. No sólo se hizo referencia a los «tres dogmas nacionales» de Mella, sino que se revivió, con la lectura de fragmentos de sus obras y discursos, lo que podría ser perfectamente una intervención acerca de los problemas de hoy. Lecturas estas últimas que fueron el broche de oro que hizo que algunos asistentes preguntaran al final por el próximo seminario.

     Al cierre, la coordinadora hizo partícipes a todos de un juicio que la organización consideró necesario: la obligación de todos, sin excepción, de la restauración de todo en Cristo.

     Ya finalizado, y tras la oración de D. Javier Utrilla, tanto los ponentes como la organización fueron felicitados por la oportunidad que se brindó de dar a conocer lo que, desde ese día, ya será parte de nuestra acción.

¡Viva Cristo Rey!

jueves, 7 de noviembre de 2019

81 años del bombardeo de Cabra, crimen de guerra republicano oportunamente olvidado...


El 7 de noviembre de 1938, día de mercado, la aviación republicana bombardeó Cabra (Córdoba), localidad que carecía de blancos militares o importancia estratégica. Seis toneladas de bombas cayeron sobre blancos civiles matando a 109 personas e hiriendo a varios cientos...

En 2003 autoridades locales retiraron la cruz colocada en memoria de los muertos...

LA LEY DE LA MEMORIA HISTÓRICA NO CONTEMPLA LOS CRÍMENES DE GUERRA REPUBLICANOS...

domingo, 27 de octubre de 2019

Celebración de la Fiesta de Cristo Rey en Córdoba

Tal como se había convocado, para celebrar la magna solemnidad de Cristo Rey un grupo de tradicionalistas del sur de España acudimos hoy a la pedanía de El Vacar (Espiel), donde el administrador parroquial del lugar y capellán del cercano monasterio del Oasis de Jesús Sacerdote de Villaviciosa de Córdoba, Rvdo. P. Juan Evangelista Vila Gallardo, ofició el Santo Sacrificio de la Misa, según el rito romano tradicional codificado por San Pío V, de feliz memoria, a quien precisamente está consagrada la bella iglesia de El Vacar.

Instantánea tomada durante la consagración, ante las banderas de España y del Requeté.
Junto al altar se halla un hermoso retablo con la imagen de María Santísima en el centro y bellas vidrieras
a los lados que representan el Sagrado Corazón de Jesús, a la izquierda, y San Pío V, a la derecha.

En su impecable homilía, el P. Vila afirmó con contundencia lo que debería ser evidente para cualquier cristiano, la divinidad de Nuestro Señor Jesucristo (también durante su vida terrena) y la imposibilidad de adorar a Dios y a cualquier ídolo pagano al mismo tiempo, recordándonos también la perversidad intrínseca de ideologías como la comunista que pretenden crear un paraíso en la Tierra de espaldas a Dios.

Tras oír misa con fervor, fuimos a comulgar y ofrecimos el pan celestial recibido por la Santa Iglesia Católica, por el reinado social de Cristo en España y por las necesidades personales de cada uno.

Entonando el Oriamendi a la salida de la misa.
Acabada la Santa Misa y tras los cánticos y vítores de rigor, fuimos a un restaurante cercano junto a los dos venerables religiosos que tuvieron la bondad de acompañarnos, siguiendo la sana costumbre carlista de rodearnos de frailes, que siempre fueron blanco predilecto de las iras del liberalismo y el marxismo. Tras comernos unos suculentos churrascos algunos, pescado los otros, acompañado todo ello de buen vino, el coordinador de la Comunión Tradicionalista para la zona sur-oeste, D. Rodrigo Bueno, se dirigió a los reverendos frailes, al anfitrión, D. Jesús Sosa, Jefe de la Comunión Tradicionalista en Córdoba, y al resto de los presentes, pronunciando el siguiente discurso:

Amigos, el día de hoy es un día para reforzar nuestras convicciones tradicionalistas; para recordar que seamos muchos o pocos, lo que cuenta es que estamos del lado de Dios, pues la Iglesia nos ha enseñado que es imposible ser demo-liberal y católico al mismo tiempo, siendo el liberalismo, la democracia liberal, el parlamentarismo o como queramos llamarlo, el régimen que aspira a que la mayoría decida sobre todas las cosas, pretendiendo así ilusamente silenciar a Dios, «jubilar a Dios», como decía el gran Jesús Evaristo Casariego. Pero nuestro Padre celestial es quien nos ha creado, quien nos ha dado la vida y todo lo que tenemos; y por eso toda la sociedad le debe obediencia, ¡porque somos suyos!
Recordemos que al instituir esta fiesta de Cristo Rey, S.S. Pío XI nos dijo lo siguiente:  
«La celebración de esta fiesta, que se renovará cada año, enseñará también a las naciones que el deber de adorar públicamente y obedecer a Jesucristo no sólo obliga a los particulares, sino también a los magistrados y gobernantes.  
A éstos les traerá a la memoria el pensamiento del juicio final, cuando Cristo, no tanto por haber sido arrojado de la gobernación del Estado cuanto también aun por sólo haber sido ignorado o menospreciado, vengará terriblemente todas estas injurias; pues su regia dignidad exige que la sociedad entera se ajuste a los mandamientos divinos y a los principios cristianos, ora al establecer las leyes, ora al administrar justicia, ora finalmente al formar las almas de los jóvenes en la sana doctrina y en la rectitud de costumbres. Es, además, maravillosa la fuerza y la virtud que de la meditación de estas cosas podrán sacar los fieles para modelar su espíritu según las verdaderas normas de la vida cristiana».  
Estas palabras del Santo Padre lamentablemente han sido olvidadas en nuestra Patria. Si el espíritu de Cristo reinara en las conciencias, en las leyes de la nación, en las instituciones públicas y en los hogares, la paz, la fraternidad, la caridad y el amor no hubieran sido arrollados por la guerra de sexos, por la guerra contra la naturaleza, por el odio, por el encono contra la fe y contra la unidad de España, por la ira insatisfecha con la muerte, con cientos de miles de abortos, y que busca satisfacerse hasta con la profanación de los muertos, como hemos visto estos días en el Valle de los Caídos con las cenizas del General Franco, a lo que seguirá, si Dios no lo remedia y nadie lo impide, la demolición de la Santa Cruz más grande del mundo, para regocijo de la masonería internacional, que, quien nos lo iba a decir, parece tener hoy en la misma Roma, en la ciudad eterna, a uno de sus mejores aliados. 
Pero Dios pondrá a cada uno en su lugar y no podemos excusarnos continuamente en las faltas de los demás, sean estos quienes sean, para no cumplir nuestra obligación. 
Recordemos el ejemplo de nuestros antepasados, que alentados por la fe que nos trajo por primera vez Santiago y los siete varones apostólicos que le acompañaban, entablaron en la cueva de Covadonga una lucha de ocho siglos contra el formidable poder de la Media Luna, desoyendo al traidor obispo Oppas, y salieron finalmente victoriosos. 
Esa misma fe fue la que impulsó y desarrolló la verdadera civilización y condujo a nuestros marinos al descubrimiento de nuevos mundos, y que en tiempos más recientes, como decía Balmes, selló el cúmulo de tantas hazañas y grandezas derrotando al llamado capitán del siglo, Napoleón, y también, añado yo, al capitán del siglo siguiente, el genocida Stalin, que pudo con media Europa pero no con España. 
Hoy es un día para recordar también estas proféticas palabras de Donoso Cortés, escritas hace casi 170 años y que se están cumpliendo al pie de la letra:  
«El liberalismo y el parlamentarismo producen en todas partes los mismos efectos: ese sistema ha venido al mundo para castigo del mundo: él acabará con todo, con el patriotismo, con la inteligencia, con la moralidad, con la honra. Es el mal, el mal puro, el mal esencial y substancial. Eso es el parlamentarismo y el liberalismo. Una de dos: o hay quien dé al traste con ese sistema, o ese sistema dará al traste con la nación española». 
Hay quien piensa, incluso en nuestras filas, que no hay más remedio que conciliar la Tradición con el liberalismo, porque esto último es lo que “ha triunfado” en la sociedad. Craso error. El liberalismo hay que erradicarlo de raíz, y valga la redundancia. Me diréis: «¡pero es que para ello hace falta un milagro!» Ciertamente. Y como católicos creemos en los milagros. Y para que se produzcan en primer lugar Dios nos pide fe, como le pidió fe al ciego al que le dijo “tu fe te ha curado”. Pero recordad que Dios no obra el milagro si no ponemos de nuestra parte, pues cuando Nuestro Señor quiso que hubiera vino donde no lo había, dijo a los sirvientes que llenaran las hidrias de agua ad súmmum, hasta arriba, para lo cual tendrían que hacer primero un largo recorrido hasta el pozo, pues en aquella época bien sabemos que no había agua corriente. Y en ese recorrido debemos estar nosotros también. Y debemos llenar las hidrias no hasta la mitad, sino hasta arriba, lo que quiere decir que tenemos que darlo todo por la Causa.
Pero además tenemos la Gran Promesa del Sagrado Corazón de Jesús al P. Hoyos: Reinaré en España, y con más veneración que en otras muchas partes
Restauremos pues el Reinado social de Cristo. Creamos que es posible. Tengamos fe. Somos soldados de Cristo, no lo olvidemos. Mantengamos vivo el espíritu del 2 de Mayo y del 18 de Julio. Vencimos y venceremos.  
¡VIVA CRISTO REY!

Después de un sonoro aplauso, tomó la palabra D. Jesús Sosa, que leyó el manifiesto de S.A.R. Don Sixto Enrique de 17 de julio de 2001, perfectamente actual, que fue recibido con atronadores vivas al Abanderado de la Tradición.

Finalmente, acudimos al cementerio de San Rafael, donde rezamos por el alma del Jefe del heroico Tercio de Requetés de San Rafael, D. Fernando Villalba Ariza, y nos comprometimos a seguir su ejemplo y el de tantos otros soldados de la Santa Causa.



jueves, 24 de octubre de 2019

Actos por la Fiesta de Cristo Rey en Córdoba

El domingo próximo, 27 de octubre, Fiesta de Cristo Rey según el calendario romano tradicional y lo dispuesto por la Encíclica Quas Primas de S.S. Pío XI, los carlistas de los Reinos del Sur celebraremos los siguientes actos en Córdoba, a los que están invitados todos los amigos y simpatizantes de la Comunión Tradicionalista:
1. A las 12:30 asistencia a la Santa Misa tradicional ("tridentina") en la Parroquia de San Pío V, sita en El Vacar (carretera dirección Badajoz, a unos 30 km de Córdoba). Se ruega llevar boina roja (que nos impondremos acto seguido de la santa comunión conforme al Devocionario del Requeté) y llegar con antelación para colocar las banderas de España y de la Cruz de San Andrés. 2. A las 14:30 comida en un restaurante próximo. 3. A las 18:00 homenaje a varios carlistas sepultados en el cementerio de San Rafael, especialmente a D. Juan de Dios Polo y Muñoz de Velasco, General de la Primera Guerra Carlista, y a D. Fernando Villalba Ariza, Jefe del Tercio de Requetés de San Rafael en la Cruzada de Liberación.
¡VIVA CRISTO REY!

miércoles, 9 de octubre de 2019

Glorias del Tercio de San Rafael de Córdoba: el carmelita Fray Juan Crisóstomo Domínguez

El Hno. Juan Crisóstomo Domínguez Rubio era un religioso perteneciente a Orden de los Carmelitas Calzados de la Residencia de Córdoba. Al estallar la Cruzada de Liberación Nacional, solicitó a su Superior poder ingresar en el Requeté para luchar por la España católica. Cuenta Fray Simón María Besalduch que éste le impuso un periodo de reflexión de tres días, pasados los cuales volvió a la celda de su Superior para comunicarle la ratificación de sus propósitos.

Aquel Levantamiento Nacional —decía Fray Juan— no era una guerra que se movía por pasiones políticas y ambiciosas; aquello era una Cruzada más en la Historia de la Hispanidad Católica de nuestra fe, y él estaba decidido a formar un número más entre los bravos cruzados de la magna epopeya.

Requetés del Tercio de San Rafael.
Imagen tomada de requetespuntocom 
Y Fray Juan, con la bendición de la Obediencia, se fue voluntario a colocar su granito de arena en el ciclópeo monumento de nuestra reconquista.

Requeté del glorioso Tercio de San Rafael, de Córdoba, Fray Juan lucha en los frentes con bravura de león de pura raza hispana. Dos veces cae herido, víctima de su indomable arrojo, y, hospitalizado, pide con toda el alma su salud para volver al frente. Sobre su guerrera no flamean las doradas cintas de su mérito ni el galón de cabo que se le ofreció por sus actividades guerreras. A continuas insinuaciones de sus hermanos del Tercio para ostentar su graduación, él respondía con un gracejo inimitable:

«Yo no me incorporé al Requeté para llevar galones, sino para servir a mi Dios y a mi Patria».

Su vida de bravo soldado sabía encontrar ocasiones para ostentar al religioso. Todas las noches reunía a sus compañeros de combate para rubricar con su conducta la santa costumbre de nuestra vieja Tradición. Calladas las máquinas de guerra y el tableteo mortífero de las silbantes ametralladoras; mientras enfrente, en el campo rojo, crujía el viento con los ruidos blasfemos de los infernales moscovitas, Fray Juan, rosario en mano, contrarrestaba con sus plegarias santas, rezadas entre sus valientes requetés, las ofensas inferidas a su Divina Majestad. El Hermano Carmelita, por el fervor y la virtud desplegados entre sus compañeros, mereció entre ellos el cariñoso nombre de "El Padre". Y "Padre espiritual" era en verdad Fray Juan Crisóstomo, ante unos soldados que le querían como a un padre y le veneraban como a un santo.

En la presencia del Juez Eterno hacía falta un justo más que mereciera loor y alabanza. Y en la misma víspera de la Asunción gloriosa de Nuestra Madre Inmaculada, "El Padre" del Tercio de requetés de Córdoba cae mortalmente herido. Un balazo en el corazón le arrancó de su pecho el último grito de su fe y de su ideal: ¡¡¡Viva Cristo Rey!!!

El también hermano carmelita Simón María Besalduch dijo respecto a la heroica muerte de Fray Juan Crisóstomo:

Como hermano suyo en Religión, no sé si entristecerme o felicitarme, porque una muerte tan gloriosa y heroica me hace abrigar la esperanza de radiantes claridades y regocijos para el mártir y para mi bendita Orden Carmelitana.

Necrología de Fray Juan Crisóstomo en
el Diario de Córdoba (26/8/1938)

Fuente: Besalduch, Simón María (1940): Nuestros mártires: religiosos carmelitas asesinados en España, por causa de la fe, durante la guerra contra el comunismo soviético, que empezó con el glorioso alzamiento nacional del 18 de julio de 1936 y termino el 1.º de abril de 1939; pp. 438-439
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